Cuando los gatos empiezan a rechazar la comida, nosotros, los dueños, nos preocupamos. Sin embargo, si nuestros pequeños gatos se muestran reacios a comer de vez en cuando, no siempre es motivo de alarma; esto puede deberse a diferentes razones. En medicina veterinaria, cuando un gato no quiere comer, se habla de inapetencia o anorexia.
Si pasa unas horas sin comer, no suele significar nada grave ―puede que simplemente no tenga hambre en ese momento―. No obstante, hay que estar alerta: si un gato pasa más de 24 horas sin comer, puede tener una enfermedad y esta puede afectar sus órganos internos. Conviene investigar la causa de la falta de apetito de un gato, ¿quizá sea un gato exigente, o exista un problema subyacente más grave? Aquí te mostramos 10 posibles razones por las que tu gato no quiere comer.